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ICTERICIA DEL LACTANTE

Ictericia es el color amarillo que se puede observar en la piel y también se puede ver  en la parte blanca de los ojos (esclerótica). Es causada por el aumento  en sangre de una sustancia llamada bilirrubina. La intensidad del tono amarillo está directamente relacionada con el nivel de bilirrubina en sangre. Al aumentar el nivel de bilirrubina la piel se pone cada vez más amarilla. La ictericia se observa primero en la cara y luego progresa hacia las palmas de las manos y las plantas de los pies. Para ver la ictericia hay que observar al bebé con buena luz y es mejor hacerlo con luz natural. La ictericia en sí misma no es una entidad sino una manifestación de un trastorno subyacente.

¿Porque mi bebé tiene ictericia?

La mayoría de los bebés tienen ictericia en los primeros días de vida porque el hígado puede tardar unos días en eliminar la bilirrubina de la sangre de manera eficiente. Esto se conoce como ictericia fisiológica. La ictericia fisiológica comienza a partir del segundo día de vida y no va más allá del séptimo día. La ictericia fisiológica es la causa más común de ictericia en un bebé con aspecto saludable y sin otro síntoma. Si se prolonga más allá de los 14 días de vida, en un bebé sano que recibe alimentación materna exclusiva puede corresponder a la denominada “ictericia por leche materna”, la cual puede persistir hasta las 12 semanas.

¿Qué tengo que hacer si mi bebé tiene ictericia fisiológica?

La ictericia fisiológica suele resolverse espontáneamente. Alimentar al recién nacido entre 8 y 12 veces al día ayuda a producir leche y a disminuir los niveles de bilirrubina. Los bebés con ictericia requieren observación por parte de sus padres y seguimiento por el neonatólogo o el pediatra. En raras ocasiones pueden ocurrir complicaciones si el nivel de bilirrubina en sangre es muy elevado.

¿Hay algo que nos pueda orientar a que la ictericia no es fisiológica?

La persistencia de la ictericia a las 2 semanas de vida acompañada de decoloración de las deposiciones (denominada hipocolia o acolia) debe alertarnos acerca de la existencia de la denominada “Colestasis Neonatal”. La Colestasis se produce cuando hay una disminución en la eliminación de bilis por el hígado, el bebé está ictérico y al efectuarse un análisis de sangre vemos aumento de la fracción directa de la bilirrubina.
Las causas pueden ser variadas: infecciosa, genética, metabólica, tóxica o inmunológica.
Estas entidades son de tratamiento médico. Si el origen de la Colestasis es una causa anatómica (como la Atresia Biliar) requiere un tratamiento quirúrgico denominado operación de Kasai (que fue el cirujano japonés que la describió). Es importante que los papás estén atentos al color de la materia fecal. En la colestasis suelen ser de color muy claro y en un bebé con ictericia fisiológica o con ictericia por leche materna son de color normal. También es importante detectar la presencia de fiebre, vigilar que el bebé no duerma más de lo habitual, que esté atento y se alimente con la vitalidad normal esperada para su edad.


*Cartilla Colorimétrica: Matsui A, Dodoriki M. Lancet 1995;345(8958):1181

En esta escala de colores creada por un cirujano japonés llamado Matsui, los 4 primeros tonos (acolia e hipocolia) deben ser motivo de consulta inmediata al pediatra En los bebés con colestasis neonatal es fundamental realizar el diagnóstico rápido para lograr una evolución favorable.

¿Qué enfermedades se presentan con colestasis y tienen tratamiento?

Algunas enfermedades de las mencionadas responden a un tratamiento médico específico, como por ejemplo la infección urinaria o la sepsis (requieren antibióticos), alguna infección viral tratable (por ej herpes simple), etc.
La causa anatómica más frecuente es la Atresia Biliar y requiere un diagnóstico rápido para que la intervención quirúrgica resulte exitosa. La persistencia de deposiciones color macilla es un signo muy importante y orientador de esta enfermedad.

 ¿Cuándo tengo que consultar al pediatra?

Todo bebé con ictericia durante los primeros 15 días de vida debe ser seguido por el pediatra. Si a la ictericia se asocia la presencia de deposiciones de color claro, es fundamental realizar la consulta a un centro pediátrico especializado en enfermedades hepáticas para arribar a un diagnóstico preciso y un tratamiento precoz, principio fundamental para obtener la curación de aquellas enfermedades tratables.